La era de los Superpoderes.
La era de los superpoderes
Maradona y Messi tienen superpoderes.
No, no es una forma de decir. O por lo menos no en el sentido simbólico. “Héroes sin capa”, le dicen a quienes realizan un gesto altruista, un acto de justicia social o poética, o tal vez simplemente un gesto conmovedor que se hizo viral y el protagonista se gana por unos días el título de héroe.
No me refiero a los héroes, reales ni ficticios.
Me refiero a superpoderes. Capacidades o proezas que escapan de lo fisicamente comprensible. Maradona y Messi tienen superpoderes.
Ya dije que no es una forma de decir. Los tienen.
Posiblemente no sean los únicos, es probable que haya más superpoderosos poblando este planeta, pero reconocerlos es más difícil, quizás, porque no eligieron jugar al futbol. Con Messi y Maradona es difícil no darse cuenta. Sus proezas están ahí, grabadas, registradas, repetidas por todos nosotros millones y millones de veces. Lo que sí me llama la atención es que nadie lo haya mencionado antes.
Insisto, no busco en este texto ser poético. No es un análisis lírico. Es sencillamente fáctico, contrastable, irrefutable. Hacen e hicieron con una pelota de futbol lo que nadie pudo hacer jamás.
No se trata de su capacidad para hacernos emocionar con su talento, aunque sea inevitable que con sus superpoderes generen el efecto de dejarnos cautivados. La capacidad de transmitir emoción, pasión y alegría a través del talento lo tienen y lo han tenido muchísimos futbolistas a lo largo de la historia. Riquelme, Di Stefano, Pelé, Zidane, Ronaldo (el verdadero y también Cristiano), Bochini, Ronaldhino, Del Piero, Batistuta, etcétera. Talentosos en estado puro. Destreza, potencia, pegada, gambeta. Reconocidos por sus pares como los mejores de su generación. Los mejores en sus puestos. “Cracks”, “distintos”, “hacen fácil lo difícil”.
Hacen fácil lo difícil.
La evidencia de los superpoderes de Maradona y Messi está en escuchar a los que jugaron al lado de ellos. Gary Lineker describió en una entrevista imperdible a fines del 2020, las capacidades inexplicables que tenía Maradona a los ojos de los jugadores de su generación. Cuenta Lineker que mientras hacían el precalentamiento en un partido a beneficio en al década del 80, Maradona se puso a hacer jueguitos con la pelota en el círculo central. https://www.youtube.com/watch?v=MKIFPaR_ZIo.
Pero no lo hizo como lo haría cualquier otro crack futbolístico. Le empezó a pegar a la pelota con una potencia violenta, como si la quisiera mandar a las nubes. Y cada vez que la pelota bajaba, él la esperaba impávido y volvía a pegarle con la misma fuerza en un tiro vertical perfecto, con una precisión quirúrgica, y para colmo lo hacía sin ningún tipo de esfuerzo, sin moverse del lugar, sin transpirar. Una y otra vez le pegó a la pelota hasta las nubes. Trece veces lo hizo, (o al menos trece veces contó Lineker). Ni él ni sus compañeros podían creer lo que estaban viendo. Pero como humanos que son se dijeron entre ellos que no, que no podía ser posible que sólo Maradona hiciera eso. Algún otro tendría que poder hacerlo.
Al otro día, en la práctica varios talentosos intentaron imitar a Maradona, en una cancha sin publico, sin presión. Uno por uno le pego a la pelota fuerte hacia arriba, intentando que caiga en el mismo lugar para repetir el bombazo. Ninguno lo logró más de tres veces, y encima esas tres veces fueron corriendo de un lado al otro buscando la pelota que se había desviado para cualquier lado.
Sobran entrevistas de algunos de los mejores defensores del mundo contando que, a pesar de haberlos visto una y otra y otra vez, a pesar de conocer de memoria las jugadas de Messi y Maradona, de haber visto vídeos, de haberlos enfrentado, a pesar de saber la jugada que iban a ejecutar y prepararse para defenderla, ellos, Maradona y Messi, igual lo lograban. “¿Qué te hizo?” Contó Pernía que su esposa le preguntó al volver de un partido en el que Messi lo había dejado en ridículo. “Qué se yo, decime vos que lo viste por tele”, admitió derrotado, entre risas. https://www.youtube.com/watch?v=k9UWY9Sp27k
“No hay nada que hacer con Messi, ¿qué puedo hacer yo con MessI? Es un jugador de otro planeta” dijo Felipe Melo. https://www.facebook.com/watch/?v=529303028137836 y algo similar dijo Emliano Insua https://www.youtube.com/watch?v=hdyzPiCiuWA
“Hacen fácil lo difícil”. ¿Se dan cuenta? No dicen eso de Maradona y Messi. Lo dicen del resto. Los mejores jugadores del mundo, arqueros, defensores, volantes o delanteros, esos que participan de la elite del futbol mundial, los más veloces, los más fuertes, los más talentosos, los mejor pagos, nos develaron este secreto a gritos:
“Lo que hacen Maradona y Messi es IMPOSIBLE”. No difícil. Imposible. IM PO SI BLE. No es un eufemismo. No exageran. No los están halagando para quedar bien. Nos están contando en primera persona lo que pasa, lo que ven, lo que entienden. De manera unánime, sorprendidos algunos, indignados otros, maravillados todos, nos están describiendo los superpoderes. “That´s impossible” afirmó Gary Lineker emocionado y sin ruborizarse, cuando terminó de relatar la anécdota de Maradona.
¿Entienden? Hacer lo imposible no tiene sentido cuando lo afirman las personas mejor entrenadas del planeta.
Lo angustiante es tener que encontrarle una explicación. La mayoría de las cosas tangibles de este mundo tienen una explicación científica, empírica, medible. Esta no puede ser la excepción, ¿o si? ¿Qué es lo que hacen, lo que tienen o lo que saben Maradona y Messi, que les permite hacer posible lo imposible?
No es la fuerza, porque definitivamente hay centenares de jugadores más fuertes que ellos. Tampoco es la velocidad. No son los más altos. No es la propiocepción ni tampoco la destreza, Entiendo que esto último sea discutible, pero nombré más arriba varios jugadores que, en efecto, podría decirse (subjetivamente) que los equiparan en destreza.
Quemé neuronas tratando de entender qué carajo les sobra a Maradona y Messi para que sus testigos más cercanos afirmen sin titubear que estos dos rompen barreras incompresibles. ¿Qué tienen en sus pies para que cuando corren con una pelota en una cancha de futbol parezca que les sobrara espacio para moverse como y cuando quieran, en comparación con el resto de los Homo Sapiens?
Algo les sobra, no quedan dudas, y pasé varias semanas analizando variables de la física y su vinculo con el cuerpo humano para intentar en vano explicar estos fenómenos.
Y de golpe apareció: pensando en capacidades físicas se me había pasado de largo la variable más importante, pero menos evidente. A Maradona y Messi no les sobra espacio. Les sobra tiempo.
Si, tiempo.
Nuestra mirada, nuestra percepción, nuestra reacción con el mundo que nos rodea esta fijada por una dimensión física que permite medir la distancia entre sucesos: el tiempo. Milisegundos, segundos, minutos, horas, días, años.
No hace falta ser físico teórico para entender que la percepción subjetiva del paso del tiempo varia en función de la edad, de la concentración, e incluso de la emoción o la sustancia que le ponemos a lo que estemos haciendo en un determinado momento.
Si hace falta conocer de física para entender conceptos como que el tiempo es relativo a la velocidad a la que nos movemos y a la gravedad. Y yo no entiendo de física, así que la matemática de esta teoría quedara en manos de otro. No se ofendan los físicos por la falta de rigor cientifico de mi hipótesis, pero a Maradona y Messi les sobra tiempo. En cualquier caso ofendanse pero denme una mano dándole un marco teórico.
Cuando están en una cancha, cuando están conectados con la pelota y con el partido, esos dos tipos tienen un control del tiempo que es distinto al del resto de los mortales.
Quizás sea sutil, tal vez no sea lo suficientemente evidente como para que ellos mismos se den cuenta de lo que esta pasando, pero les alcanza para poder pensar, para poder reaccionar y decidir, para acomodar el cuerpo y el pie de tal forma que la pelota haga exactamente lo que ellos quieren que haga, al mismo tiempo que esquivan patadas de adversarios y ubican donde están parados sus compañeros. De la misma forma forma en que ahora aceleramos los audios y los videos a 1.2x o 1.5x para que el tiempo pase más rápido, para no perder tiempo, lo que les pasa a ellos cuando tienen la pelota en los pies es exactamente lo contrario. Ven el mundo en 0.8x. Todo se mueve un poquito más lento y a ellos ese tiempo les sobra para hacer lo quieren.
Algo similar a lo que nos pasaba de pibes (y no tan pibes) haciendo jueguitos con un globo de cumpleaños inflado, porque es mas fácil, porque el globo resiste mas su caída hacia el piso y lo hace mas despacio, eso le permite a nuestro cerebro preparar el cuerpo para la siguiente pegada y evitar que toque el piso. El efecto del globo cayendo nos da la sensación de que hubiera menos gravedad.
No. No creo que Maradona y Messi sean de otro planeta, (aunque no lo descarto). Pero si lo son, probablemente sea un planeta con mayor gravedad que el nuestro, por eso acá todo les resulta más fácil.
Desconozco si el superpoder los acompaña todo el tiempo, pero en la dimensión de Maradona y Messi seguro que ocurre en una cancha de futbol con una pelota de cuero pegada al pie izquierdo, jugando contra los mejores del mundo. Hablo en presente, aunque escriba este texto en diciembre de 2021, porque Messi sigue jugando en este planeta y Maradona quizás volvió al suyo, no lo se, pero donde esté seguro que sigue jugando.
No sé si son los únicos. Desconozco si hay otros humanos con superpoderes en otras disciplinas, en otros deportes. No se si existen otros superpoderes, pero los de ellos dos están ahí, a la vista de todos, y ya no nos podemos hacer los distraídos.
Ese es su superpoder. El de dominar el tiempo para hacer posible lo imposible. Eso los distingue. Lo tienen ellos dos. ¿Lo tendrá alguien más? No tengo idea, pero por algo son los mejores.
Y encima son argentinos. No puede ser casualidad.
Comentarios
Publicar un comentario